Los
sistemas tecnológicos han supuesto un ascenso del
umbral de conocimiento que se necesita para utilizarlos. La sensación
de extrañeza con respecto a la utilización de la tecnología
ha hecho que muchos usuarios manifiesten desinterés por la
tecnología e Internet. La rapidez con que aparecen nuevos
dispositivos hace difícil asumirlos. Un ejemplo es la tecnología
UMTS; los usuarios saben en qué consiste
y sin embargo todavía no han podido acceder a ella.
La simplificación de procesos que permite Internet, supone
la desintermediación de las fases empresariales tradicionales
para ganar en eficacia. El denominado informediario, absorbe las
funciones de la intermediación y consiste en un superintermediario
capaz de transformar el servicio aportando valor añadido
para el usuario.
Probablemente, la concentración de las transacciones proporcionará
una centralización de las informaciones sobre los usuarios
que recuerdan el "Big Brother" de Orwell. Por ello, la
relación entre el infomediario y el consumidor debe de basarse
en la honestidad y la privacidad para generar una relación
de lealtad durable.
Precisamente, el trato que establezca el infomediario con sus usuarios
marca la diferencia entre un proyecto especulador, pensado a corto
plazo, y una apuesta con posibilidades de éxito en el largo.
Hay que tener en cuenta que en Internet es más fácil
conservar un cliente que ganar uno nuevo. Un usuario satisfecho
puede atraer a otras personas de su entorno hacia el servicio, de
forma interesada o desinteresadamente. Este multicliente supone
un crecimiento viral del servicio.
Por parte de los líderes del e-business, es necesario superar
el paradigma del reciclaje -aprender a manejar cada nueva tecnología
es insuficiente- e interiorizar la capacidad de innovación
y de cambio como una constante de la empresa. La innovación
no es una estrategia sino más bien una actitud personal que
asume con normalidad las transformaciones del mercado e incluso
se adelanta a los cambios.
La ralentización del sector de las tecnologías de
información, la cada vez mayor sofisticación de las
aplicaciones informáticas y el consiguiente ascenso del nivel
de conocimientos necesarios para utilizarlas pone en duda el incremento
de conexiones a través del PC. La ampliación del grupo
de internautas crecerá por multiplataforma (telefonía,
autoPC y, especialmente, televisión) que permitirán
una conectividad continua y desde cualquier lugar.
La humanización de la tecnología: es necesario desarrollar
tecnologías al servicio de los usuarios. Actualmente, su
uso complica el acceso porque es necesario un aprendizaje previo,
por la falta de estándares y la inaccesibilidad de los dispositivos.
Asimismo, las tecnologías deben de superar la barrera de
los costes y aportar una gestión racional de los contenidos.
El futuro de una tecnología pasa por implantarla en el hogar,
que sea integrable en nuestras vidas de forma natural.  |